domingo, 13 de diciembre de 2009

Andrés Hernández: álbum gráfico ( 5 )











Programas de Semana Santa y publicaciones




de Cáritas, Amas de Casa y Navidad








Programas de Semana Santa
Andrés Hernández comenzó a editar programas de la Semana Santa melillense a partir del año 1974, de forma esporádica, y continua desde 1990 a 2009. Teniendo los primeros ejemplares nombres propios, como son los casos de los años 1974 y 1976, que llevaron respectivamente los títulos de “Resucitado” y “La Voz de mañana”.
En el primero, “Resucitado”, un periodista se acercaba al Jerusalem de la crucifixión de Jesús. Y a través de entrevistas con José de Arimatea, San Pedro, San Juan y María la Virgen, intentaba desvelar un poco, por medio de su imaginación la figura del Crucificado. Resultando, que al final de toda esa búsqueda, le llevó a encontrarse consigo mismo. Mientras que el segundo programa, el que llevó por título “La Voz de mañana”, se sitúa en el año 2500, con entrevistas a personas de esa época que exponen: “Un salario igual para todos, ya que la vocación en cualquier trabajo, es la principal fuerza de la evolución humana, haciendo de la persona un ente verdaderamente libre y acorde con los demás, al contrario que el dinero, que establece diferencias sociales y humanas. Donde la mayoría de las veces, como ocurre en la actualidad, la mediocridad, la incompetencia y la soberbia se amparan bajo el poder temporal que les da el dinero, anulando el conocimiento, el trabajo y la creatividad. Dando como resultado una sociedad absurda y enferma en sí misma, donde la libertad y los derechos son concedidos por unos testaferros visibles, ordenados y dirigidos por capitales ocultos.

Otras publicaciones
El cierre de Radio Juventud de Melilla en 1965 así como alguna dificultad para colaborar con Radio Melilla EAJ 21, empujó a Hernández a trabajar en la publicidad escrita, primero insertando anuncios en el único diario local existente entonces, el antiguo “El Telegrama del Rif” que pocos años antes, en 1963, luego de la independencia de Marruecos en 1956, había cambiado su cabecera por la de “El Telegrama de Melilla”. Editó números extraordinarios de Navidades y Ferias, desde finales de los años sesenta del pasado siglo, confeccionados inicialmente en los talleres de El Telegrama y poco tiempo después en imprentas de Málaga e incluso en una ocasión de Ceuta, caso de la revista “Nueva Melilla”. Unas publicaciones que solían aparecer en Navidades y carácter gratuito a veces. Con títulos como “Almanaque de Melilla” o “Tiempo de Navidad” en 1992.

Imágenes: - Programa de Semana Santa, 1967;- Revista “Mujer”, de la Asociación de Amas de Casa de Melilla, 1974;- Suplemento de Navidad de “El Telegrama de Melilla”, diciembre 1980;- Boletín de Cáritas, número 0, diciembre 1973.

Andrés Hernández: álbum gráfico ( 6 )















Publicaciones deportivas y programas de Feria








Futbol
En el ámbito deportivo, en el año 1974 A. Hernández editó una revista dedicada al 60 aniversario de la fundación de la “Unión Deportiva Melilla”. Principal equipo de futbol local entonces presidido por José Vergara Rodríguez.
Al año siguiente, a la vista de la gran aceptación que había tenido la revista deportiva mencionada, sacó a la luz “Futbol Melillense”, nueva revista donde se ofrecía un amplio reportaje de los inicios del Melilla club de futbol, allá por el año 1936, escrito por su hermano Vicente Hernández y fotografías de viejas glorias como Escalona, Chiquito, Polo y Francisco Nava.
Y finalmente en 1976 editó Andrés Hernández una tercera y última revista dedicada al futbol melillense. Lalchandani era presidente de la Unión Deportiva Melilla, y junto a su foto aparecieron también imágenes de grandes aficionados que igualmente presidieron el equipo de la ciudad: Gregorio Calderón, Juan Lucas Burgos, José Torcello García y Antonio Parres.
Andrés Hernández igualmente durante varias temporadas editó calendarios de futbol.
“El Melillista”
Con periodicidad semanal y a lo largo del año 1991 puso en circulación la revista deportiva y gratuita “El melillista” con la colaboración de Francisco Benítez Orozco y Paulino Gómez Estrella. El número 0 y de carácter extraordinario apareció en la Navidad de 1990, y su número uno el 7 de enero de 1991.
Las partes fijas y fondos a color se imprimían en Málaga, mientras que los textos de actualidad en blanco y negro se realizaban en la imprenta Marfe de nuestra ciudad.

Programas de Feria
El primer programa de las Fiestas Patronales de la ciudad que publicó Hernández data de 1975, teniendo algunos años carácter oficial, y contando en ocasiones con la colaboración de Miguel Fernández. Encarna León, Francisco Carmona Pachón, Fray González ( hijo ), Agustinof, Eladio Algarra, Manuel Cuenca y Juan Díez entre otros.
Siendo el último el correspondiente a la Feria del Mar de 2009.
Algunos de los originales artículos firmados e insertados por Andrés Hernández en los programas de ferias resultaron polémicos. Siendo el caso más curioso el originado en el año 1981 con el titulado “La picha del general”, un cuento con moraleja que entonces resultó ofensivo para el Ejército y seguro que hoy casi pasaría desapercibido.
Su publicación obligó a Hernández a padecer un expediente así como abonar una multa de 55.000 pesetas impuesta por un Juzgado Militar. No teniendo ninguna defensa ni consuelo por parte de los mandos del Parque de Artillería, a pesar de que entró de niño y haber defendido su nombre con dignidad en los distintos concursos donde se presentaba con su trabajo.
En el año 2003 el Programa estuvo dedicado al I Centenario de la Feria de Melilla.
El Programa de Feria de 2005 también resultó polémico por las opiniones vertidas en algunos de sus artículos, como fue “Carta a Melilla”, donde hacía notar la pérdida de gran parte del tejido industrial y comercial de la ciudad.
También, y al menos entre los años 1975 y 1977, dio a la luz programas de festejos del Barrio del Real.




Imágenes:- Semanario "El Melillista", número 0, diciembre de 1990; - "60 años de futbol melillense", 1974;- Programa de Feria, 1993 y - Programa de Feria, 2008.





















lunes, 30 de noviembre de 2009

UN CAPITÁN DE LEYENDA: JOSÉ BARBETA




1900: El intrépido José Barbeta, redactor de “El progreso de Melilla”

por Juan Díez Sánchez
( de la Asociación de Estudios Melillenses )

Fue José Barbeta Rourel, una de las figuras más relevantes de cuantas en los primeros años del siglo XX impulsaron el desarrollo del periodismo en Melilla. Sus nobles cualidades humanas y profesionales, como militar, le hacen ocupar un importante papel en la historia de nuestra localidad y su antigua zona de influencia en el Protectorado español en Marruecos.



En el amplio repertorio de redactores de “El Progreso de Melilla”, publicación de carácter quincenal y literaria nacida en septiembre de 1900 y muerta a finales de junio de 1901, junto al nombre de su director y fundador, Federico Pita, sobresale José Barbeta, quien nacido el 14 de abril de 1876, muy joven fue destinado a Melilla, donde echó raíces profundas y convirtió en todo un africanista práctico, viajero y de trato fácil con los indígenas, muy alejado de aquellos otros “intelectuales africanistas” engominados, de salón y empedernidos consultores de libros cuyo contenidos norteafricanos, además de copiarse unos a otros, se alejaban mucho de la realidad deslumbrados por el atractivo exotismo de los ambientes orientales.



Africanista
Barbeta, en 1904 y sin permiso oficial, se ausentó de Melilla en compañía del explorador francés Delbrel para visitar al Roghi en la ciudad marroquí de Taza, siendo a la vuelta arrestado, aunque poco tiempo después de su “hazaña” fue recompensado con la Cruz del Mérito Militar. Y más tarde visitó Zeluán, e incluso atravesó la península de Tres forcas.
Estos viajes exploratorios por territorio marroquí constituían algo extraordinario por el riesgo que entrañaban. Los europeos no eran bien vistos y por el Tratado de 1866 los españoles tenían prohibida la entrada en territorio marroquí desde Melilla y demás posesiones. Quienes osaban hacerlo podían perder la vida fácilmente y por ello era habitual disfrazarse de bereber para intentar pasar inadvertido, a pesar de gozar de la autorización y protección del Roghi.
El viaje inicial a Taza lo introdujo en los asuntos marroquíes con tal fuerza que a ellos dedicó su talento e incluso dinero. Cultivó la amistad de los jefes indígenas fronterizos gracias a sus continuos regalos, y convirtió su pabellón sito en el Barrio del Mantelete en un auténtico cafetín. Por ello, cuando el Ejército inició sus operaciones en Marruecos a partir de 1908, ocupó un papel privilegiado en las relaciones con los vecinos. En 1909 organizó en la Restinga la primera mía de la Policía Indígena y después pasó a llevar los asuntos de Benisicar ( península de Tres Forcas ) durante bastante tiempo. Dotado de gran paciencia, en una ocasión mantuvo una conferencia con bereberes que se extendió por espacio de seis días completos, comiendo y durmiendo con ellos en la misma habitación.
En el transcurso de las campañas de 1909 y 1911 – 1912 desempeñó importantísimas misiones. En una de ellas obtuvo la liberación de un grupo de soldados prisioneros al canjearlos por indígenas también cautivos. Por aquel entonces este hecho constituyó una gran novedad, al ser la primera ocasión que se efectuaba. Pues lo habitual era que los bereberes no hicieran prisioneros.
Oficial de Artillería, en operaciones de policía alcanzó el empleo de comandante, al que renunció al admitirse en su cuerpo únicamente los ascensos por antigüedad.
En el mes de diciembre de 1918 falleció cuando contaba 42 años de edad, víctimas de una grave dolencia.
Tras su muerte, su figura se convirtió en una leyenda y su nombre, cariñosamente conocido por “Barbita”, pasó a ocupar un importante lugar en la memoria colectiva de melillense y vecinos marroquíes.



Reivindicación
Concluida la I Guerra Mundial, el fundador, director y propietario del diario local “El Telegrama del Rif” Cándido Lobera, publicó una serie de artículos en su periódico acerca de la encomiable acción realizada por España en su Protectorado marroquí para favorecer a Francia durante su intervención en el conflicto europeo, con la finalidad de evitar incidentes en el Norte de África que debilitase aún más al país galo, para eludir obligarlo a retirar fuerzas que luchaban contra los alemanes.
En uno de estos artículos, el titulado “Abd-el-Malek”, Lobera vertió algunas informaciones que no fueron bien interpretadas en el prestigioso diario “Le Figaro” en su edición del 4 de marzo de 1919. Este rotativo parisino, a la par que alababa la actitud española, denunciaba que los agentes, viajantes, espías alemanes, habían gozado durante la guerra de la complicidad de algunos militares españoles, como era el capitán Barbeta. Este comentario afectó mucho a Lobera, quien en defensa de Barbeta, en su diario y con fecha 18 de marzo de 1919, en primera página, a modo de editorial y bajo el título de “Francia y España en Marruecos. Juicios y comentarios. Reivindicando el nombre del capitán Barbeta”, escribió:
“ Nos duele se acuse de complicidad a un oficial español, ya difunto, que por el contrario, laboró intensamente para desbaratar los planes de los agentes alemanes, proponiendo a sus superiores jerárquicos medidas extremas, como la expulsión de Coppell y de otros súbditos alemanes y el arresto de indígenas tachados de germanófilos.
El capitán Barbeta, de feliz memoria, cumpliendo órdenes del Comandante General de Melilla. Evitó que Abd-el-Malek se estableciera en las playas de Tensama, pulverizando para ello la influencia de los notables del país que le apoyaban en sus pretensiones.
Si Barbeta hubiera sido cómplice de los agentes alemanes, no hubiera muerto pobre, tan pobre que el importe de un modesto seguro de vida ha de invertirlo la viuda en saldar el pasivo creado para mantener decorosamente a ella y a sus siete hijos.
Es de justicia reivindicar el nombre del inteligente oficial, fiel cumplidor de sus deberes y de la política de apoyo a Francia aconsejada por el Gobierno de Madrid…
Créannos nuestros amigos los franceses, España hizo cuanto le fue dable para contrarrestar las maniobras en la zona de su influencia.
Y por lo que se refiere al territorio de Melilla. Esa política practicó detenciones y confiscó mercancías y dinero sólo por simple sospecha de que pudieran destinarse a Guezennaya. Tampoco debe olvidar la difícil situación de España, teniendo que conciliar deberes de neutralidad con el mandato recibido para Marruecos”.
Debemos recordar que Abd el Malek gozó del apoyo de Alemania para incordiar a Francia en su protectorado marroquí, mientras estaba enfrascada en la guerra europea, e intentó establecerse en Tensama, zona aún no controlada por España y de la que se hablaba era rica en minerales. Bajo la apariencia de “negocios mineros”, los millonarios germanos hermanos Mannessman, “derramaron dinero a manos llenas”, según palabra del mismo Lobera expresadas en el mencionado artículo de 18 de marzo de 1919.

Artículo publicado en la página número 7 del suplemento dominical del diario El Faro de Melilla, el 13 de octubre de 2002. Bajo el amplio título de “Notas para la Historia de la Prensa de Melilla ( 23 ). Relato sobre la formación del periodismo en la ciudad. 1900: el intrépido José Barbeta, redactor de “El Progreso de Melilla”.

Nota:- Cándido Lobera, director y fundador de “El Telegrama del Rif”, fue también oficial del Arma de Artillería.

Imágenes: - José Barbeta, año 1916.
- Cabecera del diario “El Progreso de Melilla”, año 1900.

domingo, 29 de noviembre de 2009

CLAUSURA EXPOSICIÓN CENTENARIO JUAN LÓPEZ




Clausura de la Exposición homenaje de Melilla
al escultor Juan López López

Inaugurada el 6 de noviembre de 2009, el lunes 30 de noviembre de este mismo año 2009 se procederá a la clausura de la exposición realizada en la Biblioteca Pública de la ciudad para celebrar el centenario del nacimiento del escultor melillense Juan López López.
Una exposición que ha gozado de gran aceptación por parte del público y que los numerosos eventos a celebrar con motivo de la Navidad, relevan en el hall de la biblioteca, un marco excepcional por ubicarse en la misma Plaza de España, allí donde se erige la obra más conocida y monumental de Juan López.
Juan López López fue escultor y estuvo becado en sus estudios por el Ayuntamiento de Madrid y la antigua Junta Municipal de Melilla regida por Cándido Lobera. Se presentó, y resultó ganador, del concurso para erigir en nuestra ciudad el Monumento a los Héroes y Mártires de las Campañas de Marruecos, su primera y más representativa obra que fue inaugurada el 6 de septiembre de 1931 y a la que siguió en Málaga los bustos de Salvador Rueda y Narciso Díaz de Escovar, dos excelsos personajes de esa provincia hermana.
Curiosamente en las informaciones periodísticas se suele nombrar a Juan López López como Juan López Merino, igual que su ya célebre padre, periodista y autor dramático.

También debemos resaltar como además de en los periódicos en papel y digitales de Melilla, esta exposición ha tenido eco en un medio prestigioso en la red: El semanal digital.com. Periódico permanente en Internet con más de 1.500.000 lectores, se ha hecho eco de la exposición homenaje al escultor Juan López celebrada en Melilla.

http://www.elsemanaldigital.com/galeria_fotos.asp

Y finalmente desde este humilde blog deseamos expresar nuestro más sincero agradecimiento y felicitación a todas aquellas personas que han hecho posible la celebración de un efemérides que con el paso de los años irá creciendo en relevancia: La Consejería de Cultura, personal de la Biblioteca Pública que en todo momento han facilitado el desarrollo del evento, amigos de Photowalk – Melilla, siempre comprometidos y animosos, y como no, a nuestro entusiasta compañero Pepe Marqués, infatigable impulsor de esta propuesta, brindis al Sol, con final feliz.

Fotos:
-Panorámica de la Plaza de España, en cuyo centro se erige el monumento a los Héroes y Mártires de las Campañas, obra del escultor melillenses Juan López.
- Foto de grupo de miembros de Photowalk – Melilla, en Exposición Homenaje.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Esteban Pérez Romero: fotógrafo











LOS FOTOGRAFOS RINDEN HOMENAJE AL PARQUE HERNÁNDEZ

El pasado sábado 24 de octubre numerosos miembros del grupo de fotógrafos amateur PHOTOWALK – MELILLA realizaron una “quedada” para inmortalizar con sus cámaras diferentes ámbitos del más céntrico pulmón verde de nuestra ciudad: El Parque Hernández. Con motivo de su próxima y profunda remodelación y a modo de testimonio de admiración hacía este espacio público que tantos momentos de felicidad ha dado los melillenses sirviendo de marco del Real de la Feria en los festejos patronales de la ciudad durante más de cien años.





Photowalk – Melilla inició el encuentro con una foto de grupo, realizada junto a la columna de la farola que rinde homenaje de gratitud del pueblo de Melilla hacía el creador de este parque, el General Venancio Hernández. Para a continuación sus integrantes capturar cientos de vistas, de las cuales cada participante seleccionó un par con las que se llevó a cabo un concurso entre los mismos fotógrafos y cuyo resultado ha sido:
Primer puesto, “Quasklsy”; segundo, “JBnauta”; tercero, “Hierbajos”; cuarto, “El Cid Campeador” y Tonio LG” y en quinto lugar, “Angelrm”.

Homenaje al Parque Hernández y su impulsor, el General Hernández, que todos los aficionados a la fotografía queremos extender a la figura de un melillense, un hombre humilde y sencillo que durante más de cincuenta años trabajó en este parque siempre acompañado por su jirafa y caballo: una jirafa con cuerpo de máquina y caballito de cartón que resistió los embates de unos cañones hoy muy lejanos.


Esteban Pérez Romero
El último “minutero” de Melilla nació en el año 1908 y desde 1928, durante 54 años ejerció de fotógrafo con “máquina de cuello de jirafa, principalmente en el Parque Hernández.
Cuñado de Miguel Soria Romero, aprendió de éste el oficio de fotógrafo
En su juventud fue un hombre con inquietudes sociales e ideales anarquistas que le llevaron a ocupar el cargo de secretario general de las Juventudes Libertarias de Melilla, lo que le supuso ir a la cárcel muchas veces durante la II República española, pasando luego del Alzamiento de 1936 a permanecer una buena temporada recluido en el archipiélago de Alhucemas.
En los años treinta y cuarenta de la pasada centuria en el Parque Hernández llegaron haber al mismo tiempo y en días festivos hasta dieciocho fotógrafos “minuteros”. Para obviar tanta competencia Esteban Pérez que hablaba el tamazight, acostumbraba acudir en días laborables a los zocos marroquíes próximos con su cámara de cuello de jirafa.





En la década de los cincuenta era uno de los siete fotógrafos ambulantes que quedaban en el Parque Hernández, siendo entonces, en 1957, el decano de ellos el Sr. Juan Tudela. Si bien, con posterioridad y durante bastantes años sería el único retratista que quedó en estos jardines. Siempre enfundado en su guardapolvo y acompañado por la inseparable presencia de un caballo de madera con más de cien años de antigüedad, que fue construido en Ciudad Real y estuvo hasta el año 1921 formando parte de un tiovivo situado en “plaza muerta”, sin feria, en una de las calles de Melilla. Hasta el verano de 1921, cuando uno de los proyectiles disparados por uno de los cañones emplazado por los rifeños en las cumbres del macizo montañoso del Gurugú, destruyó el carrusel. Pudiéndose recuperar este caballo de madera.
En el año 1982 el señor Esteban cobraba cien pesetas por cuatro fotografías tamaño carné a utilizar para el documento nacional de identidad o el permiso de conducción, y utilizar el caballito costaba otros veinte duros.

Personaje singular en la Melilla de los años setenta y ochenta, fue entrevistado en varias ocasiones, una de ellas en la revista “Melilla” del mes de marzo de 1982 y otra por el publicista, artista pintor y escritor Andrés Hernández también a comienzos de los años ochenta. Cuyo texto extractamos por su interés:
“Entonces era el único que quedaba en el Parque Hernández, donde trabaja desde el 15 de mayo de 1930, siendo Presidente de la Junta Municipal D. Cándido Lobera.
El Parque ha cambiado mucho. Ahora es muy poco visitado por los soldados, y antes era de visita obligada para pasear y hacerse la clásica foto al minuto. También los marroquíes lo frecuentaban para hacerse “la cara para necua”.
Eran maravillosos los sábados del Parque de los años 30, porque la colonia israelita era muy numerosa y era punto de cita y reunión de dicha colonia. Muy respetuosa siempre y amante de las flores y las plantas. Los domingos se reunían en los kioscos y café Cambrinus, el todo Melilla: Militares y paisanos como una gran familia. Los fotógrafos, que éramos veinte, trabajaban sin cesar toda la jornada.
Recuerdo tristemente la desaparición de los patos, los pájaros y el maravilloso mapa en relieve ubicado junto a la pajarera.
¿ A quién ha fotografiado aquí en el Parque ?
- Muchas figuras melillenses, futbolistas… artistas como Ramper, Luisa Esteba, Estrella Castro y muchos toreros de la época.
¿ La máquina que Vd. tiene es muy antigua…?
- Unos cincuenta años. El caballito tiene más de cien o sea en mi poder cincuenta, pues lo compré a otro fotógrafo que lo compró a un feriante en el año 1921. como dato anecdótico te diré que este caballito es superviviente del desastre de Annual, del año 1921. Pues estando en una rueda de tío vivo en la calle Villegas, junto al parque, un proyectil de cañón disparado desde el Gurugú destrozó dicha rueda, salvándose éste y dos o tres más que no se lo que ha sido de ellos.
¿ Toda su vida dedicada a fotógrafo del Parque ?
- Si, desde los diez años fue aprendiz de un fotógrafo que era el decano de la fotografía ambulante, pero de laboratorio, padre de la actual dinastía de los Soria y a los 17 me emancipé con una minutera que me costó 20 duros de plata.
Recuerda las antiguas salas de espectáculos: Perelló, la bombonera; Salón Imperial, Kursaal, el teatro General Villalba y Concert la Nuit, ambos ubicados en el Barrio del Real. Me gustaba mucho el Tiro de Pichón, café cantante propiedad del Sr. Vicente ( el buen amigo, persona muy querida en el Barrio del Real) .Melilla era el Petit París, una ciudad cosmopolita.
-¿ Qué hechos más importantes recuerda Vd ¿
- Los nombramientos de los jefes de vialidades don Francisco Díaz Otero y el Sr. Sánchez Aranda que trabajaron mucho y bien por nuestro bello parque. Y recuerdo también tristemente la desaparición de los patos, los pájaros y el maravilloso mapa en relieve ubicado junto a la pajarera. Fue una desgracia para Melilla y el Parque, pues era una obra de arte junto a la fuente luminosa también desaparecida. Sin embargo recuerdo muy especialmente el nombramiento del alcalde Mir Berlanga que ha sido el hombre que más ha hecho por nuestro parque. Su paso por él será imborrable, pues aquí dejó como recuerdo para los melillenses además de su gran labor ecológica, unos arbolitos tropicales únicos en Melilla que él cariñosamente regaló a nuestro Parque”.
Última entrevista
Al último fotógrafo del Parque lo conocimos y entrevistamos el 14 de junio de 1991, algunos días antes de su defunción: Un hombre delgado, educado y que solía desayunar en la cafetería “La Campana” del Barrio del Real un café con leche acompañado de pan tostado con aceite.
Esteban Pérez Romero falleció a la edad de 83 años el día 25 de julio de 1991, y pocos días después, el 27 de julio, era recordado en las páginas del diario Melilla Hoy, en la columna “El Patio de mi Casa” firmada por el conocido colaborador de ese periódico Fray González.
Del caballito de cartón que hacía las delicias de lo pequeños en el Parque Hernández no volvimos a saber, no así de aquella máquina fotográfica de cuello de jirafa que durante tantos años empleó Esteban Pérez y muchos quisieron comprar a buen precio, que por expreso deseo de sus sobrinos pasó a engrosar los fondos históricos de la Asociación de Estudios Melillenses.





Juan Díez Sánchez

Artículo publicado en el diario “Melilla Hoy”, el domingo 22 de noviembre de 2009

http://www.melillahoy.es/noticia/60093/REPORTAJE/fot%C3%B3grafos-rinden-homenaje-c%C3%A9ntrico-pulm%C3%B3n-verde-ciudad:-parque-hern%C3%A1ndez.html


Fotografías:
1.- Mosáico de fotos ganadoras del concurso organizado por Photowalk – Melilla.
2.- Esteban Pérez Romero
3.- Esteba Pérez R. en plena faena, captado por la máquina de un curioso señor suizo que en el año 1971 visitó Melilla y se sorprendió de que aún se siguiera utilizando en la ciudad artilugios de “cuello de jirafa”.
4.- Máquina fotográfica y caballito que pertenecieron a Esteban Pérez R.

martes, 27 de octubre de 2009

GASPAR GARCÍA DÓMINE


Primer delegado gubernativo civil: Gaspar García Dómine

por Juan Díez Sánchez
( de la Asociación de Estudios Melillenses )

Hijo del célebre médico José García Viñas, que desde 1902 hasta su fallecimiento en 1931 residió y ejerció en Melilla. Gaspar García Dómine debió nacer en torno al año 1894 y murió hacía 1941 en Málaga, cuna de su familia.
Hombre con inquietudes políticas, al igual que su padre, como miembro sobresaliente de la Conjunción Republicano-Socialista, vencedora en las elecciones de abril de 1931 que dio lugar a la proclamación de la República, le cupo el honor de ser nombrado primer Delegado del Gobierno en Melilla.

Segundo hijo de José García Viñas ( 1848 – 1931 ), tomó su nombre, Gaspar, de su único tío paterno que en 1873 secundó el Comité de Salud Pública en un suceso revolucionario en Málaga y fue deportado a Melilla en un barco. Cuando llegó, Gaspar García Viñas lo hizo con el cabello blanco a consecuencia del estado de ansiedad que soportó. Años después estuvo en Argelia, Francia y finalmente Argentina.
Gaspar G. Dómine realizó la carrera de Comercio, hizo el servicio militar en Tetuán y en 1931 fue elegido concejal por la Agrupación Socialista del recién creado Ayuntamiento de Melilla. Y por su valía se le encomendó el cargo de Delegado Gubernativo.
Por un enfrentamiento dialéctico con su superior jerárquico, el general José Sanjurjo, Alto Comisario de España en Marruecos y al mismo tiempo máximo representante gubernamental en Ceuta y Melilla, G. Dómine dimitió inmediatamente. Poco después los delegados gubernativos en Ceuta y Melilla pasarían a depender directamente del Ministro de la Gobernación, desligándose así del estamento militar los asuntos civiles.
Durante la Dictadura de Franco, la población civil de Melilla nuevamente pasó a estar bajo una autoridad militar.
Los datos que aportamos principalmente se han obtenido de la señora María Lourdes Escaño García, sobrina, y de David Hevilla, bisnieto de Gaspar G. Dómine, así como consulta del desaparecido diario local “El Telegrama del Rif”.

II República
Gaspar García Dómine y su padre José García Viñas participaron activamente en los prolegómenos e instauración de la II República en Melilla. Ambos fueron elementos claves en nuestra ciudad de ese clamor nacional que hizo cambiar nuestro régimen de gobierno tras las elecciones del 12 de abril de 1931 y la victoria de las candidaturas republicanas en las grandes ciudades de España.
El descrédito de la Monarquía y la Dictadura de Miguel primo de Rivera condujo inevitablemente a la II República.
Integrados en la Agrupación socialista Local, Gaspar y José García coadyuvaron con sus esfuerzos a un feliz tránsito en la forma de gobierno. Gaspar García fue miembro del Comité de la Conjunción Republicano – Socialista, ganadora a nivel nacional y local en los escrutinios. En
Melilla este comité se encargó entre otras cosas de representar al gobierno provisional de la República en los primeros momentos, recibiendo instrucciones desde Madrid vía telégrafo.
Conocidos en la ciudad los insistentes rumores indicadores de la proclamación de la República en Madrid y abandono del país por Alfonso XIII, el comité melillense a tenor de una circular de carácter reservado recibida días antes, en previsión de acontecimientos. El día 14 de abril se reunió para cambiar impresiones. Confirmadas las noticias, a las seis de la tarde se entrevistó con el comandante general y el delegado gubernativo, quienes les expusieron que esperaban tener conocimiento oficial para actuar en consecuencia.
Tras estas infructuosas visitas y para dar salida al júbilo popular, se organizó una espontánea manifestación que partió de la calle Castelar, donde estaban las sedes de republicanos y socialistas. Partió la manifestación hacía la Avenida y calle Cervantes, deteniéndose ante las oficinas de Telégrafos, localizadas en los bajos donde estuvo el establecimiento “Haditor”, para observar si habían llegado nuevos telegramas. Desde aquí se volvió a la Avenida y por la Plaza
de España se alcanzó la Casa de la Junta Municipal, el antiguo edificio del Ayuntamiento en el Mantelete, conocido como Casa Salama. Donde el Comité nuevamente volvió a entrevistarse con una autoridad local, esta vez el Sr. Cándido Lobera, presidente de la Junta Municipal ( Ayuntamiento ), quien también les comentó no disponer de información oficial. En este edificio y tras asumir la responsabilidad el Comité de la Conjunción Republicano – Socialista, se procedió al izado de la bandera tricolor entre vítores y aplausos que duraron varios minutos. Tras hablar a los congregados el Sr. Antonio Díez, jefe de los socialista y Cándido Lobera, la manifestación se disolvió a instancias del Comité.
Después de reunirse el Comandante General, entonces máxima autoridad en la ciudad,
con otras personalidades y mantener conversaciones con jefes superiores, éste convocó a los miembros del comité para ofrecerles cuantas noticias relevantes le llegara. Entonces se supo del telegrama oficial que informaba de la transmisión de poderes al Gobierno Provisional presidido por Alcalá Zamora y la proclamación de la II República española.
Acto seguido el comercio cerró y toda Melilla se volcó nuevamente en una tan magna como entusiasta manifestación expresiva de la alegría por el fin del viejo régimen oligárquico encarnado en la Monarquía. El Comité local de la Conjunción R. – S. también decidió celebrar el solemne acto de proclamación de la República en Melilla el día 15 de abril a las 12 de la mañana. En esa misma jornada se procedió a la transmisión de los poderes municipales al alcalde designado por el Comité, siendo este acto y todos los que les antecedieron presididos por el orden y el respeto a los representantes del antiguo régimen. A continuación el Comité dispuso la colocación en diferentes lugares de la ciudad de un bando destinado a la conservación de la cordura por el vecindario en esos importantes momentos, así
como alentar porque prevaleciera la honradez y la justicia en todos los actos. El bando concluía con el siguiente párrafo: “ sin perjuicio de la energía y la entereza precisas para defender la causa republicana, si se intentara perturbarla”.
Los señores integrantes del Comité, entre los cuales se encontraba Gaspar García Dómine, presidieron todos los actos y además solicitaron el envío de hidroaviones a las Islas Chafarinas para trasladar hasta una Melilla en fiesta, a una representación de los militares confinados allí por los sucesos de Jaca, Huesca, donde el 14 de diciembre anterior se sublevaron los capitanes Galán y Hernández. Los expresidiarios fueron obsequiados por diversas instituciones locales.


Toma de posesión
Igualmente el día 15 de abril de 1931, Gaspar G. Dómine fue designado por el Comité como delegado del Consejo de Trabajo y de Asuntos Gubernativos, es decir, Delegado Gubernativo en sustitución del coronel Luis Solans. Tomando posesión de la Delegación Gubernativa al día siguiente, en un sencillo y simpático acto donde además se encomendó al Sr. García Dómine la presidencia de las Juntas de Fomento y Sanidad, así como el Patronato del Liceo Victoria Eugenia.
Al cesar, el coronel Solans, manifestó: “Solo deseo hacer constar que al cesar en dicha función no queda en mi espíritu ni el más ligero resquemor de haber realizado el más mínimo atropello ni de haber cometido la menor injusticia, ni mucho menos conculcar ninguna ley o precepto, al menos de un modo consciente”. Finalmente puso a disposición de G. Dómine las oficinas
de la Comandancia Militar, pues allí estaba integrada las dependencias gubernativas hasta entonces dependientes de la Alta Comisaría. Tiempo después esta Delegación se situó en la calle Miguel de Cervantes, concretamente hasta comienzos de la década de los ochenta del pasado siglo, cuando fue trasladada a la Avenida de la Marina Española, antes Avenida del General García Valiño. Tras la despedida de Solans, Antonio Díez, miembro del Comité y presidente de la Agrupación Socialista melillenses, en nombre de los obreros y en el suyo propio dio las gracias al coronel por su ecuanimidad y justicia en la resolución de los numerosos conflictos sociales vividos en la ciudad.
Cuando Gaspar G. Dómine tomó posesión de la Presidencia de la Junta de Fomento ( Autoridad Portuaria ), en declaraciones a la prensa manifestó como entonces era habitual, que consideraba el cargo superior a sus fuerzas, y por ello solicitaba ser iluminado así como la colaboración de todos. Pocos días después, el 22, dictó un bando en el cual felicitaba al pueblo por las pruebas de civismo, solicitaba el poyo de todos para consolidar la República y respeto mutuo. Y asimismo advertía con castigar a los posibles responsables de atentar contra personas y las propiedades.
Por su parte, José García Viñas en este trascendental periodo de la vida de nuestra ciudad, fue nombrado presidente de la comisión de Investigación de Responsabilidades de los dirigentes locales del antiguo régimen monárquico en la desaparecida Junta Municipal, en este sentido a mediados del mes de junio de 1931 publicó un anuncio en la prensa local suplicando se pusiera en su conocimiento las ilegalidades, arbitrariedades, extralimitaciones, omisiones, parcialidades y abusos atribuibles a la Junta Municipal y sus componentes, agentes o empleados…

Dimisión
Antes de que transcurriese un mes desde su toma de posesión como Delegado Gubernativo en Melilla, Gaspar G. Dómine presentó la dimisión el 11 de mayo. Momentos después de la llegada a la ciudad por vía marítima y procedente de Ceuta del nuevo Alto Comisario de España en Marruecos y Territorios de Soberanía Nacional en el Norte de África, el general José Sanjurjo. Este expresó sus quejas a G. Dómine por no ser informado de la visita girada a Melilla por un grupo de socialistas ( ¿ comunistas ? ) franceses en la misma fecha de su llegada. Presentada la dimisión de G. Dómine por la reprimenda, ésta le fue aceptada inmediatamente.
Coincidió la visita de los socialistas y el Alto Comisario con graves sucesos en Madrid, donde incluso se declaró el Estado de Guerra, así como el incendio y saqueo de iglesias y conventos en diversos puntos de España. También en esos días hubo una campaña de prensa donde se advertía del enorme riesgo que representaban los comunistas y sus manías revolucionarias para la estabilidad nacional. Así “El Telegrama del Rif” el día 10 de mayo publicó un artículo titulado “El peligro comunista”, y en el diario “Informaciones” de Madrid, Víctor Ruíz Albéniz, bajo el conocido seudónimo de “El Tebib Arrumi”, también abundó en lo mismo, afirmando incluso que habían venido a Melilla comunistas españoles procedentes de la zona francesa del Protectorado de Marruecos para celebrar un mitin el día de la llegada del Alto Comisario.
Días después, Antonio Díez propuso al Ayuntamiento de Melilla que se protestase ante el Gobierno por el artículo de “Informaciones”. Y García Dómine instó que esta protesta se hiciera extensiva igualmente ante el Alto Comisario.
Todo parece indicar que sectores reaccionarios tramaron con éxito una campaña informativa tendente a crear mayores diferencias entre el Ejército y la República. Recordemos que el general Sanjurjo era una autoridad militar y G. Dómine otra autoridad, subordinada a él y de carácter civil. Más pronto el mismo Sanjurjo vio que no era conveniente esta dependencia antinatural en ese momento histórico, y por ello propuso a finales de ese mes de mayo que los delegados gubernativos en Ceuta y Melilla rindiesen cuentas ante el Ministerio de la Gobernación y no la Alta Comisaría. El Gobierno aceptó esa iniciativa de Sanjurjo, quien en los primeros días de junio también cesó en su cargo de Alto Comisario español en Marruecos.

Recordemos
No debemos olvidar como telón de fondo de todo lo expuesto anteriormente, que en los primeros meses de la instauración de la II República, ésta corrió un grave peligro de levantamiento, agitación independentista en el Protectorado español en Marruecos. Donde numerosas manifestaciones y disturbios acabaron en un baño de sangre. Se rumoreó la existencia de redes de contrabando de armas destinadas a los indígenas. Y especialmente
los vecinos europeos, colonos de Nador, Zeluán y Monte Arruit en previsión de nuevos sucesos similares a los acontecidos en el verano de 1921, parece que fueron autorizados a disponer de armamento propio. El mismo Ayuntamiento de Melilla propuso al Gobierno Provisional de la República que en nuestra zona no se aplicase, al igual que en Cataluña, la orden de disolución de el Somatén.
Además hubo en Marruecos varios conatos de sublevación militar de diferentes signos políticos. En aquellos momentos en el Norte de África se vivía una situación de crispación similar a la previa del 17 de julio de 1936.
Las fuerzas políticas de izquierda desde siempre habían estado en contra del Protectorado español en Marruecos e incluso llegaron a apoyar a los rifeños en su lucha independentista. Y ahora, con una República sin experiencia, fomentar la rebelión en Marruecos además de hacer realidad un viejo compromiso, era distraer fuerzas de la Península, debilitar al Gobierno y por ende alentar una revolución de corte marxista en España.
A continuación aportamos el testimonio del periodista y escritor Enrique Arques Fernández, hijo de militar, cuando ocupaba el cargo de jefe del Negociado de Prensa e Información de la Alta Comisaría, y publicado en 1948 en su libro “La Epopeya de África”. Hay que tener en cuenta la significación derechista del autor y su divulgación tras la guerra civil. No obstante aporta interesantes y novedosos datos que debieron influir decisivamente en la fuerte reprimenda que
el general Sanjurjo, recién llegado a Melilla e intentado arrojar al mar momentos antes, dio al Delegado Gubernativo, el honesto Gaspar G. Dómine. Regañina que originó su inmediata dimisión.
En la página número 30 de la mencionada obra de E. Arques, éste nos relata lo que sigue”. “Que la marinería era subversiva, lo sabíamos desde el mismo día de la proclamación de la República maldita. Habían muchos hechos que lo demostraban… Cuando el general Sanjurjo fue nombrado en abril del año 31 Alto Comisario de España en Marruecos por segunda vez, tuvimos la lograda ocasión de acompañarle en un viaje que hizo a Melilla, desde Ceuta, embarcado en el crucero “Libertad”. Mediada la travesía, fue sorprendida una conspiración de cabos y marineros tramada contra la propia persona de Sanjurjo. Parte de la tripulación comprometida la vimos
agrupada en actitud no tranquilizadora a la puerta de la cámara de oficiales, donde se nos servía el almuerzo. Intentaban arrojarnos a la mar y hacerse ellos con el mando del barco. Una aventura disparatada, pero de una realidad evidente. Se detuvo entonces a los cabecillas del complot y luego fueron encerrados en el Hacho ( Ceuta ), siendo sometidos a sumarios.
Pero al suceso no se le dio ninguna importancia. Sanjurjo, tan indiferente a los peligros… se encogió de hombros. Nuestro almirantazgo no le prestó tampoco demasiada atención. El Gobierno buscó todos los pretextos imaginables para que llegase a los comprometidos una
amnistía…”.

Encarcelamiento
Gaspar García Dómine fue víctima de la cruel represión iniciada tras la sublevación fascista – militar del 17 de julio de 1936. Engrosó el elevado número de españoles izquierdistas que fueron encarcelados como prisioneros de guerra, detenidos o condenados políticos. La venganza y la ira de otros españoles cayó con fuerza sobre él.
Tiempo después de haber participado activamente, como miembro del Comité de la Conjunción Republicano – Socialista en la instauración de la II República en Melilla, Gaspar García Dómine marchó a trabajar a Tánger, volviendo por nuestra ciudad dos veces al año. El azar le jugó una mala pasada, y en una de sus estancias aquí, le sorprendió la sublevación de 1936, siendo pronto hecho prisionero político y conducido al campo de concentración de Zeluán, pues tenía enemigos en la Policía. Fue condenado a muerte en un sumarísimo Consejo de Guerra, más un íntimo amigo suyo, el general Laclaustra, al conocer la sentencia marchó en avión a Burgos y allí consiguió la conmutación de la pena capital. No obstante García Dómine no se enteró
del cambio de pena hasta pasado bastante tiempo, al no informarle de ello el director del campo de concentración. Mientras, pasó un casi eterno sufrimiento, sinvivir, miedo, esperando en cualquier momento la ejecución de la pena máxima, mediante fusilamiento o “paseíllo” nocturno sin retorno a manos de los paramilitares fascistas. En Zeluán además lo utilizaron como mano de obra para construir pistas.
Más tarde pasó recluido al archipiélago de Alhucemas, y finalmente hacía el año 1940 salió en libertad. En Málaga y aproximadamente al año de su excarcelación, debido a una enfermedad previa y malas condiciones de cautiverio, falleció de hemorragia digestiva, al igual que otros cientos de compatriotas que sufrieron igual situación.

Rindamos un sencillo recuerdo en memoria de un hombre honesto y pundonoroso, Gaspar García Dómine, víctima de la sinrazón humana.

Artículo publicado en el semanario “El Faro”, número 68. Melilla, febrero de 1998.

sábado, 24 de octubre de 2009

HOMENAJE AL PARQUE Y GENERAL HERNÁNDEZ






PHOTOWALK - MELILLA RECUERDA CON SUS


CÁMARAS AL GENERAL HERNÁNDEZ




1909 - 2009




Con motivo del centenario de la colocación de La Farola-Homenaje en el centro del Parque Henández en memoria del General Venancio Hernández, el grupo de aficionados a la fotografía Photowalk-Melilla ha querido rendir un pequeño homenaje tanto al general como su obra más preciada, efectuando el sábado día 24 de octubre de 2009 una quedada para realizar instantáneas del Parque Hernández.






Este grupo de buenos melillenses cuenta con una página en internet http://photowalkmelilla.es/, y cualquier aficionado a la fotografía puede registrarse para participar en las quedadas y concursos fotográficos que realizan.




Y si estan interesados en ampliar la información sobre el centenario de La Farola Homenaje al General Hernández, en la página El Heraldo de Melilla hay un extenso reportaje. http://elheraldodemelilla.blogspot.com/2009/06/la-farola-del-parque-hernandez.html










Debemos recordar que Photowalk - Melilla lleva una tan corta como exitosa andadura y en el mes de agosto pasado también mediante una quedada fotográfica rindió homenaje al Monumento a los Héroes y Mártires de las Campañas, sito en el centro de la Plaza de España de Melilla, con ocasión de celebrarse el 1 de septiembre de 2009 el centenario del nacimiento en esta ciudad del artista autor del conjunto escultórico, Juan López López. Captando entonces Photowalk - Melilla unas bellas imágenes que en breve serán expuestas por la Concejería de Cultura de la Ciudad Autónoma de Melilla en los salones de la Biblioteca Pública, enclavada en la misma Plaza de España y frente al Soldado que mira hacía el Gurugú, elemento principal y símbolo de todos los Héroes y Mártires que vertieron su sangre en el Norte de África cumpliendo compromisos internacionales suscritos por su patria: España.